miércoles, 5 de marzo de 2014

Tema 4. El mundo en la época de la Segunda Revolución Tecnológica

Tema 4 El mundo en la época de la Segunda Revolución Tecnológica

La triple crisis (agrícola industrial y financiera) que estallo hacia 1873 puso de manifiesto que las innovaciones de la Primera Revolución Industrial ya no tenían capacidad para continuar generando un crecimiento suficiente. Anteriormente ya se habían ido produciendo innovaciones, que se incrementarían y mejorarían en los años posteriores. Unas innovaciones que harían posible un nuevo ciclo de crecimiento: la Segunda Revolución Tecnológica.
La Segunda Revolución Tecnológica tuvo su punto final en la primera crisis del petróleo, 1973. Las características básicas de la Segunda Revolución Tecnológica son el fuerte crecimiento económico, aunque son ritmos muy diferentes según los momentos y los países, y la elevada conflictividad provocada en parte por el incremento de la capacidad de producción, el reparto de la renta y la lucha por disponer de mercados suficientes.

1 Un crecimiento fuerte pero sincopado
La difusión de las innovaciones de la Segunda Revolución Tecnológica en los campos de la producción, la organización de la producción y el transporte, así como las mejoras contemporáneas en la agricultura, ocasionaron un crecimiento económico. Además, este crecimiento benefició a todas las economías, aunque de manera muy desigual, hasta tal punto que tal crecimiento económico de los más atrasados va acompañado de un distanciamiento creciente respecto a los países más avanzados.
Para entender estas transformaciones, sería deseable basarnos en cifras disponibles que permiten comparaciones globales (PIB); aunque la mejor manera de observar el crecimiento económico es a través de la evolución del PIB per cápita.
En conjunto, el crecimiento entre 1870 y 1913 fue superior al que se observa entre 1913 y 1929 a causa de la incidencia de la Primera guerra Mundial. Entre 1929 y 1950, el crecimiento conjunto vuelve a ser inferior a causa de la doble incidencia negativa de la Gran Depresión de los años 30 y de la Segunda Guerra Mundial. La gran etapa de crecimiento, de 1950 hasta 1973, cuando casi todos los países alcanzas los porcentajes más altos de crecimiento, muestra el punto máximo de potencialidad de crecimiento de la Segunda Revolución Tecnológica, aunque también se ve favorecida por la falta de guerras en este periodo. Entre 1973 y 1990, la tasa de crecimiento global se reduce a menos de una cuarta parte respecto al momento anterior. Solo India y en especial China muestran un crecimiento más elevado que en cualquier etapa previa.
El crecimiento de EEUU y Alemania hasta la Segunda Guerra Mundial fue claramente superior a la de Gran Bretaña y Francia. Por su parte, la inversión se produce por una combinación de factores, que varía según los países y los momentos, pero que tiene como principales componentes la disponibilidad de materias primas de la Segunda Revolución Tecnológica (petróleo, potasa, potencial  hidráulico, además de hierro y carbón), una mentalidad empresarial más desvinculada de los sectores de la Primera Revolución Industrial y una mayor preparación científico-técnica. Se suele incluir en esta lista el tamaño del mercado interior y la implicación del estado en la economía.
1)      Disponibilidad de factores
Los principales factores discriminatorios están relacionados con la proximidad de las materias primas y las fuentes de energía de la Segunda Revolución Tecnológica, con la disponibilidad del transporte y con la disponibilidad del telégrafo
2)      Mentalidad empresarial
En Gran Bretaña, hasta la Primera Guerra Mundial, la mayor parte de las inversiones continuaron haciéndose en los sectores tradicionales de la Primera Revolución Industrial o en el extranjero, mientras que en EEUU y Alemania se concentraron sobre todo en sectores nuevos
3)      Preparación cientifico-tecnica
La Segunda Revolución Tecnológica se ha definido como la producción basada en la ciencia. Por lo tanto, países que como Alemania , EEUU e incluso Suiza crearon escuelas técnicas que preparaban a los profesionales necesarios para la investigación y su aplicación a la producción tenían una ventaja respecto a Gran Bretaña, un país que prestaba una escasa atención a la educación técnica
4)      Tamaño del mercado
Es el factor más importante en EEUU pero no en el caso de Alemania, que disponía de un mercado más pequeño que el británico, sobre todo si incluimos las colonias.
5)      Intervencionismo
En cuanto a la implicación del estado aunque fue fuerte en Alemania durante algunos periodos, en EEUU fue tradicionalmente escasa.


1.1  Una época conflictiva (1870-1893)

El incremento de la capacidad de producción y el crecimiento del poder del estado provoco numerosas disputas por el dominio de los mercados.
El incremento de la capacidad de producción podía derivar fácilmente en crisis de sobre producción, en especial si a ello se sumaban una falta de demanda solvente en las condiciones de precios y en la distribución de la renta existentes. Las crisis podían ser sectoriales o de alcance territorial limitado, aunque en determinados momentos también se produjeron crisis generales, siendo la depresión de los años 30 la principal de ellas. La respuesta típica a las crisis era doble: defensiva, mediante barreras arancelarias, y ofensiva, con la conquista y reserva de mercados coloniales.
Sin embargo, las causas principales del conflicto a lo largo del periodo giraron entorno al estado. Se trataba tanto de conflictos internos derivados de causas políticas, sociales o nacionales como de conflictos externos de enfrentamientos entre estados. Esta conflictividad entorno al estado está en relación con el aumento de poder del estado, su renovada intervención en la vida económica y la tendencia de utilizar su fuerza para la resolución de conflictos tanto políticos como económicos.

1.2  Las coyunturas políticas y económicas

De los años sesenta del  SXIX hasta la actualidad se pueden distinguir en la historia mundial, en especial la europea, tres grandes fases, separadas por las dos guerras mundiales: 1870-1914, momento de crisis, recuperación y creciente rivalidad internacional; la Primera Guerra Mundial, de 1914-1918, con una recuperación insuficiente y la Gran Depresión entre 1919-1939; la Segunda Guerra Mundial 1939-1945 y la recuperación posbélica, la llamada época dorada, en la que se alcanzaron mayores tasas de crecimiento de la historia, seguida de una etapa de crecimiento menor y con altibajos frecuentes, desde 1973 hasta la actualidad.
A partir de dichas premisas, la economía mundial vivió desde mediados de los años 50 hasta 1973 una etapa de crecimiento sin igual en ningún otro momento de la historia de la humanidad (la época dorada del capitalismo) hasta la llamada crisis del petróleo (1973), que no hizo más que poner de relieve los desajustes estructurales ya existentes.


2.  La culminación de la revolución demográfica
La Segunda Revolución Tecnológica coincide en los países avanzados con el fin de la transición demográfica y con la implantación del ciclo demográfico moderno, caracterizado por unos índices de natalidad, y sobre todo de mortalidad, bajos. En la disminución de la mortalidad, se pueden distinguir tres fases:
En la primera. Ligeros cambios en el modo de criar a los niños y algunos avances higiénicos, medidas públicas para evitar la propagación de epidemias, mejoras en el abastecimiento etc.
En la segunda. El factor determinante es el aumento de la renta: los pequeños incrementos de la renta tienen una gran incidencia en la mortalidad.
En la tercera. Nos encontramos, el factor determinante es la mejora de la sanidad y la medicina.
El principal factor es la disminución de la mortalidad infantil y juvenil, especialmente gracias al control de las enfermedades infecciosas del aparato respiratorio o del aparato digestivo.
En el caso de Francia el descenso de la natalidad es muy prematuro, en países más avanzados como Gran Bretaña, Suecia o EEUU la natalidad empieza a decaer de manera continua a partir de 1870-1880. En el este de Europa y en Japón, la natalidad comienza a descender a principios del SXX, y el proceso se puede dar por finalizado poco después de la Segunda Guerra Mundial. En la mayoría de países del tercer mundo, el descenso no se inicia hasta la década de 1960 0 1970.
La diferente situación en el proceso de modernización demográfica permite distinguir a lo largo de toda la etapa dos modelos demográficos con situaciones y problemas diferentes: los países occidentales, en especial los europeos, que han completado la modernización demográfica, y el resto de países, que se encuentran en diferentes momentos de la transición o del inicio de la modernización.
2.1 La población en los países ricos
Los problemas demográficos de los países ricos proceden de su baja natalidad. Ya en la década de los años 1930, algunos países no alcanzan los dos hijos por mujer, hecho de que en si mismo provoca un descenso de la población. Los resultados de estas nuevas pautas de comportamiento demográfico son, por un lado, el envejecimiento de la población y, por otro, la falta de mano de obra para los oficios más incómodos y menos remunerados, que exigen el recurso a la inmigración.

2.2 Los problemas demográficos de los países pobres
A partir de 1930 los países no avanzados tienen en común un gran crecimiento, índices muy elevados nunca obtenidos en los países avanzados; las consecuencias son un crecimiento explosivo de la población. De manera simplificada, el argumento sería el siguiente: el aumento de la población es superior al del capital obtenible y por lo tanto hace disminuir el stock de capital por trabajador, y con él su productividad. La tierra y el agua disponibles también disminuyen mientras crece el gasto en sanidad y en educación. Dado que la mayor parte de los ingresos disponibles se deben dedicar a la alimentación, la capacidad de ahorro disminuye, cerrando así el círculo vicioso de la falta de capital suficiente.

3  La Segunda Revolución Tecnológica
En los treinta años que van desde 1870 hasta 1900 empezaron a difundirse una serie de innovaciones de primer orden que marcarían el desarrollo económico mundial durante un siglo, hasta los años 1970. Este conjunto de innovaciones reviven el nombre de Segunda revolución Tecnológica

Las características que mejor define la Segunda Revolución Tecnológica es la importancia decisiva del conocimiento científico. El inventor individual, típico de la Primera Revolución Industrial, dio paso a equipos científicos que trabajaban en laboratorios y empresas de investigación de cierta dimensión, capaces de llevar a cabo procesos de investigación sistemática, encaminados al descubrimiento y mejora de una innovación predeterminada.
El nuevo paradigma tecnológico que surge en estos años y que perduró hasta la década de 1970 presenta las siguientes características:
1.      Introducción de maneras nuevas y más baratas de obtener materiales conocidos anteriormente, lo cual permitía que se usaran de manera más amplia.
2.      Aparición de materiales nuevos que podían sustituir a los productos naturales escasos y/o caros.
3.      Aplicación de nuevas formas de energía y de nuevos transformadores energéticos que permitieron ampliar los niveles de mecanización y el uso de energía moderna.
4.      Creación de grandes empresas, con nuevas formas de gestión y control.
5.      Puesta en marcha de nuevos sistemas de organización de los procesos productivos y de la fuerza de trabajo.
Su aplicación abrió las puertas a una nueva fase de crecimiento económico global y permitió el acceso de buena parte de la población al uso de bienes de consumo duraderos como electrodomésticos o automóviles, así como a los servicios de sanidad, educación y ocio, que es una de las características de la sociedad del SXX.

a.      Las grandes innovaciones
                                                              i.      Materiales más baratos y materiales nuevos
El acero hace de puente entre la primera y la segunda revolución tecnológica; se encuentra en medio camino entre el invento artesano y la investigación programada.

El acero barato permitió una gran expansión en su uso, hasta tal punto que desde el punto de vista práctico se le podía considerar prácticamente un nuevo material. Este hecho hizo posible la fabricación de máquinas herramientas (tornos, perforadoras, fresadoras), que proporcionan piezas de una precisión suficiente, procedimiento que abarata la producción y facilita las reparaciones. Estas ventajas permiten la fabricación de productos mejores, más baratos y de más larga duración, al igual que de maquinas de mayor precisión.

El otro gran metal de la Segunda Revolución Tecnológica es el aluminio. Dúctil, ligero y resistente a la corrosión. Su gran cliente es sobre todo una nueva industria, la industria aeronáutica. El descenso de su precio es una muestra clara de abaratamiento de la producción y, por lo tanto, de la ampliación de su campo de uso.

El otro grupo de materiales nuevos corresponde a la industria química. Se añadieron productos nuevos o con un fuerte crecimiento a partir de 1870 como la pasta de papel, el cemento, los abonos artificiales, los derivados del caucho (neumáticos) y, en el campo farmacéutico, la aspirina (1893).
Producción industrial: era necesario encontrar procedimientos de fabricación más baratos, mejorar la seguridad y el aprovechamiento de los subproductos. Podemos afirmar que, aunque la química orgánica nació en Gran Bretaña y tuvo una primera implantación en Francia, su madurez fue obra de empresas alemanas y, en menor escala, suiza. La química orgánica ha hecho posible la obtención de explosivos (nitrocelulosa) hasta pinturas, celuloide (fotografía y cine), fibras artificiales y plásticos. Otros sectores importantes de la química orgánica son la industria farmacéutica, que se desarrolló especialmente tras la Primera Guerra Mundial, y petroquímica, que lo hizo después de la Segunda Guerra Mundial.

                                                            ii.      Nuevas formas y fuentes de energía
A pesar  de la importancia de los nuevos materiales, la característica mas distintiva de la Segunda Revolución Tecnológica es el uso de una nueva fuente de energía, el petróleo, y de una nueva forma de energía, la electricidad.

1.      El petróleo y sus derivados
Desde el punto de vista químico, el petróleo está emparentado con el carbón, aunque como se trata de un liquido resulta mucho más manipulable y versátil. A pesar de haberse usado anteriormente como lubrificante y en iluminación, su importancia procede de su uso como carburante de un motor nuevo, el motor de la combustión interna. La máquina de vapor proporciona una energía continua y de una potencia relativamente alta que solo es económicamente eficaz en procesos que necesitan una cantidad constante y elevada de energía. Comparado con la máquina de vapor, las principales ventajas son sus dimensiones menores, una mayor seguridad y limpieza y una gran adaptabilidad, ya que puede ser usado con poca o mucha potencia, de forma interminable y en cualquier lugar. Aunque fue inventado para funcionar con gas, siendo los primeros motores fijos, la adopción del petróleo como combustible permitió su uso en el transporte. Los primeros motores de gasolina fueron construidos en 1885. Diez años de intensas pruebas darían rápidamente sus frutos con la aparición del motor Diesel (1895) y del primer automóvil Ford (1896). El automóvil representa la culminación de  la Segunda Revolución Tecnológica, como el ferrocarril lo fue para la Revolución Industrial. Tenemos que citar un aumento importante de la capacidad, tanto para el traslado de viajeros (autobús) como aún más para el traslado de productos (camión). En la navegación los barcos deben reservar mucho menos espacios al combustible y/o pueden navegar durante más tiempo sin tocar puerto. Otra de las innovaciones de la Segunda Revolución Tecnológica en el mundo del transporte fue la aviación. Muy vinculada a la posibilidad de construir motores de aluminio, ligeros pero muy caros, hasta la Primera Guerra Mundial fue sobre todo una actividad deportiva, que pasaría a ser militar durante el conflicto. En cambio, el transporte de mercancías no fue importante hasta la segunda mitad del SXX. El petróleo se convirtió en la principal fuente de energía mundial. Esta situación no empezó a cambiar hasta 1973, cuando la guerra entre israelíes y árabes hizo que los precios del petróleo se triplicaran, lo que obligo a tomar medidas de ahorro y diversificación energéticas.

2.      La electricidad
La primera aplicación práctica de la electricidad fue en el mundo de la comunicación (el telégrafo), el teléfono (Bell, 1876), la telegrafía sin hilos (radiotelegrafía) (Marconi 1895) y, a partir de los años 1920, la radio. Más tarde apareció la televisión. Sin embargo, lo que convirtió la electricidad en la principal innovación energética del SXX fue su aplicación en la iluminación, al motor eléctrico y la electroquímica.
Los inconvenientes, sobre todo los ecológicos, de las centrales eléctricas hidráulicas y atómicas se evitan con la obtención de energía eléctrica a partir de generadores eólicos o aprovechando la energía solar, así como con las otras energías alternativas, aunque la cantidad de electricidad obtenible mediante estos procedimientos es aún muy limitada.
Las grandes ventajas de la electricidad son: la flexibilidad, la transmisibilidad y la divisibilidad. El fluido eléctrico se puede transformar alternativamente en luz, en calor o en fuerza de manera sencilla y mediante transformadores pequeños y limpios. Puede ser transportado por dentro de las fabricas y de las casas a través de cables finos y flexibles, y finalmente, su potencia puede dividirse hasta ajustarla a las necesidades de cada usuario.
Las principales aplicaciones de la electricidad se desarrollan my rápidamente. En iluminación, el arco voltaico (1857), útil para grandes potencias lumínicas, pronto se vio complementado por la bombilla eléctrica, más pequeña y manejable, inventada por Edison en 1879. Sin embargo, la aplicación de la electricidad más trascendente fue, sin lugar a dudas, el motor eléctrico. La principal característica de los motores eléctricos es su gran versatilidad: se pueden construir de potencia lo suficientemente baja para que funcionen con una pila eléctrica (por ejemplo para que funcione un juguete) o de gran potencia para mover maquinas de cualquier tipo. La primera aplicación del motor eléctrico fue el transporte. En 1879, el mismo año que Edison inventaba la bombilla incandescente, Siemens presentaba en Berlín el primer ferrocarril eléctrico (tranvía. El motor eléctrico permitió mecanizar muchos procesos industriales que necesitan poca potencia energética y discontinua y prescindir a la vez de la concentración de la producción en fábrica. El motor eléctrico hizo posible el pequeño taller mecanizado. El resultado fue una nueva división del trabajo: la fabrica y el taller ya no se distinguían por el uso o no de la energía inanimado sino por la especialización en actividades intensivas de capital (la fabrica) o en trabajo (taller), hecho que a menudo permite que sus actividades sean complementarias.

b.      Cambios en la organización del trabajo y de la empresa
                                                              i.      La organización científica del trabajo
La fabricación mediante piezas estándar alcanza su perfeccionamiento en el trabajo en cadena y en la denominada organización científica del trabajo o taylorismo: un conjunto de obreros fabricando o montando cada uno de ellos todas las piezas de una maquina resulta menos eficiente que si cada obrero se especializa en un trabajo determinado. Las propuestas de Taylor son de la década de 1880, aunque no se llevaron a cabo hasta finales de siglo. Ford lo adoptó en su nueva fábrica de automóviles de Detroit en 1904. En Europa no fue introducido hasta la Primera Guerra Mundial.

                                                            ii.      Los cambios en la organización empresarial
Las redes ferroviarias en un primer momento, la navegación a vapor y los camiones tras la Primera Guerra Mundial comportaron un aumento de la capacidad y de la velocidad del transporte, al mismo tiempo que una disminución de sus costes, hecho que tuvo efectos multiplicadores en el comercio, especialmente en el comercio internacional. El resultado fueron unos mercados más grandes, que posibilitaban la existencia de empresas mayores, tanto industriales como comerciales y de servicios.
El primer reto al que tenían que dar respuesta las nuevas empresas era el aumento tanto del tamaño como de la competencia del mercado. La característica principal de las condiciones del mercado de la Segunda Revolución Tecnológica es la aparición de la gran empresa, dedicada a la producción y a la distribución en masa, que le permiten aprovechar las economías de escala en la producción y en la velocidad de circulación de capital.
        
c.       Los cambios en la agricultura
Durante la etapa de la Segunda Revolución Tecnológica, y en gran parte como consecuencia de esta, la agricultura experimentó importantes transformaciones. En el punto de partida, el esquema básico es muy parecido al industrial. La producción y la productividad crecieron hasta el punto de provocar una larga crisis de sobreproducción, superada por la adopción de innovaciones, aunque también a través del recurso al proteccionismo. El incremento de la producción fue debida al aumento de la superficie cultivada y a la mejora de rendimientos, fenómenos que se pueden presentar juntos o por separado. La puesta en cultivo de más tierra depende sobre todo del aumento de la población y del estimulo de la demanda. La mejora de los rendimientos está directamente relacionada con el cambio tecnológico.

                                                              i.      Las formas de explotación
La característica de la explotación agraria en la época de la Segunda Revolución Tecnológica es el peso creciente del factor capital. Las plantaciones se inician en el SXVII, pero la revolución de los transportes, la ocupación colonial de gran parte de Asia y África y la introducción de nuevos productos representan a finales del SXIX un cambio no solo cuantitativo sino también cualitativo. Los productos antiguos de plantación son básicamente el azúcar (Brasil, Caribe y sur de EEUU) el tabaco (Caribe y sur de EEUU) aprovechando el desabastecimiento provocado por la Guerra de Secesión en EEUU, otros países como Egipto, Brasil, China, la India y Rusia aumentan el cultivo y la explotación de algodón, rompiendo así el anterior casi monopolio de EEUU.
Los nuevos productos de  plantación con un fuerte incremento en el momento de la Segunda Revolución Tecnológica son: el café, que prácticamente era en esta etapa un monopolio de Brasil, pero que comenzaba a extenderse hacia el Caribe (Jamaica, Santo Domingo) y hacia Colombia; el té, cultivado tradicionalmente en la India y en Sri Lanka (Ceilán); el caucho, que explotado en Brasil en estado salvaje se convirtió en producto de plantación en Indochina y en Indonesia; y los aceites vegetales (palma, cacahuete), introducidos por los colonizadores en las costas del golfo de Guinea.

                                                            ii.      La gran transformación agraria
Los principales cambios han sido la práctica de la desaparición de la agricultura de autoconsumo en Europa y su retroceso en Asia y en parte de África, una agricultura sustituida por la agricultura orientada al mercado. Esta generalización de la agricultura capitalista fue debida al estimulo de la demanda, consecuencia del aumento de la población urbana, del incremento de la renta y de la caída de los precios. Fue también debida al aumento de la productividad, gracias a un mayor uso de la maquinaria agrícola, a la mejora en la selección de semillas y ganado, al uso más intensivo de abonos y finalmente a la seguridad que ofrecía el proteccionismo agrario vigente en la mayoría de países.
La innovación más decisiva que representa el momento crucial de todos los tiempos en la agricultura fue la difusión del tractor. Los primeros tractores empezaron a funcionar en EEUU en 1905. En 1920 ya había en funcionamiento unos 246.000.


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